Me basta tu ausencia y me sobran palabras. No duermo contigo y ya sé lo que es soñarte. No podría cambiar un sólo segundo de los que no paso a tu lado por la incertidumbre de no haberte conocido nunca. No sé quién eres pero te he reconocido entre los demás. Si ando hacia la dirección contraria a la que marcas, podré encontrarte vagando por algún rincón inalcanzable. Si me paro a esperar, el tiempo irá pasando y nunca sabré lo que hubiera sido no tenerte. Los detalles cuentan pero son efímeros y durarán en mí para siemrpe. La sonrisa que tu alma me demuestra es suficiente para darte cuanto en esta vida tengo, es decir, nada. No conseguirás ni mi esencia pues ni yo sé donde buscarla. Pero ten claro que tendrás una cosa para siempre, mi recuerdo. Tanto dolor causará mi falta que no podrás acercarte a preguntarme quien soy, por eso espero no tenerte y no buscarte hasta dentro de un segundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario