jueves, 13 de enero de 2011

BOLBORETA

Dudo del sabor metálico de la soledad, de la agonía del despertar vacía, de los malos sueños que me despiertan de madrugada, de las voces que me gritan que no arriesgue, de los tropiezos que voy dando, de las lágrimas que secas con tus manos, del suspiro que se encierra en la noche cuando te vas, de la nada y del todo, del tiempo, de la tranquilidad extrema, del exilio constante sin ti, de la oscuridad de no ver tus ojos, de un cuerpo que ha sido derribado y reconstruido tantas veces, dudo de mi a sabiendas que no debería.
Pero no es suficiente el dudar, pues mi incertidumbre no existe si puedo ver tu luz, excéptica consentida, no haces más que arrebatarme las dudas, destruir mis corazas y envolverme en húmedos paisajes que recrean el eden de dos cuerpos furtivos.
Me has encomendado la misión de revolotear con fuerza para no rozar el suelo, me has llenado de historias inacabadas, has dado cuerda al palpitar incesante de mi pecho, para que aunque algunos días parezca más fácil saltar por el precipicio del dolor, mis alas nunca me lo permitan, pues tú las pusiste a volar y mientras existas ellas saben que no deben parar.

1 comentario:

  1. Dudar es sentir de verdad. Sin la duda no hay fundamento alguno.
    Volar, es mirar atrás de reojo, adviertiendo que el vuelo será llamativo, diferente... enamoradizo.
    Las alas las tenias tu misma, el motor... le he hecho unos apaños para que funcione xD

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