Revuelto con todo, ajeno a nada, abrumado pero resuelto, risueño y cansado, agobiado e inquieto, pensativo, burlón, agradable y bohemio.
Llegas a la habitación sin apenas decir nada, tu calma inunda la estancia, tus ojos me miran sin que yo los pueda ver, me acechan espectantes de cualquier reacción.
Palpitas incesante cerca de mis oídos, escoges adecuadamente tu sitio y sigues esperando mi respuesta.
Añades frases, palabras, un par de besos, juegas a la revolución conmigo.
Sonríes, te ríes, me haces reir, me tocas, te siento, me miras, te veo y ya no puedo dejar de ver...
:)
ResponderEliminarMe miras, y me ciegas.