Mis huellas caminan descalzas esperando que de nuevo puedan ser borradas por la marea.
La arena es cálida y la brisa no consigue refrescarme.
Me pierdo entre las olas para poder dar contigo.
Sólo si alzo mi mirada hacia las nubes puedo deslumbrarme de nuevo con la belleza....
Me parecen insignificantes las páginas del calendario pero no soy capaz de arrancarlas sin esfuerzo.
Me hallo a mí misma en un laberinto creado de la nada en el que se han sellado las múltiples salidas.
Sólo debo mirar de nuevo hacia arriba, flexionar mis piernas, tomar impulso y saltar...
La caída se atreve a llamarme, precipitarme o no hacia la nada, complicado y fácil son la misma palabra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario